Mi responsabilidad en PepsiCo creció hasta alcanzar América del Sur, América Central y el Caribe. La región presentaba indicadores críticos de frecuencia y severidad. El desafío exigía una agenda capaz de funcionar en países, plantas, centros de distribución y culturas distintas.
Una de las primeras señales de ruptura llegó con el Plan de 180 Días. La iniciativa combinó planes específicos por país, participación de distintos niveles de liderazgo y seguimiento de la ejecución. En seis meses, las plantas de PepsiCo Foods en América del Sur redujeron la accidentalidad en un 50%.
La transformación alcanzó 19 países, 38 plantas, 198 centros de distribución y aproximadamente 30 mil empleados. Al cabo de cinco años, la tasa de accidentes se había reducido en un 92%.
Mi trabajo incluyó la creación de la estructura regional de EHS, seguridad en el área de ventas, auditorías, manejo defensivo, seguridad de máquinas, electricidad, procesos, proveedores, espacios confinados y actividades de alto riesgo.
También lideré proyectos de agua, carbono, energía, residuos, trazabilidad, agricultura, proveedores y educación ambiental. En 2011, di una conferencia en la ONU y en el Low Carbon Earth Summit, en China. En 2012, presenté en el Global G.A.P. Summit, en Madrid.
Aprendizaje construidoLa seguridad no se sostiene cuando permanece aislada en el área técnica. El liderazgo necesita incorporarla a las decisiones, los recursos, las metas y las rutinas.